Desde las rocas del Cerro Puntas

¿Sientes a veces que tu vida diaria necesita de un poco de adrenalina? ¿Tienes ganas de un cambio, con algo que te despierte y te permita ver las cosas desde otra perspectiva? A mí sí me pasa… Eso es lo que encuentro en la montaña, una experiencia que en poco tiempo me permite desconectarme y renovarme. Hoy les cuento de un paseo de montaña, para quienes quieran probar un poco de aventura.

El Cerro Puntas es un volcán que queda a tan solo 45 kilómetros de Quito y es una zona muy poco visitada. Poca gente lo conoce, pero si te fijas en la cordillera oriental con detenimiento, entre los nevados Cayambe y Antisana se ve como una sierra que sobresale de la cordillera…. ¡ese es el Puntas!  Es una excelente oportunidad para experimentar el montañismo siendo principiante, pero también para quienes quieren explorar el extenso páramo de los Andes con un paisaje increíble de los volcanes circundantes. Además, puedes ir en compañía de tu perro que probablemente disfrutará incluso más que tú.

Su nombre nace de sus particulares puntas de roca que emergen del páramo y se alinean por más de un kilómetro de extensión. Esas paredes también son atractivas para los escaladores que se entretienen con sus cuerdas subiendo con cuidado y bajando en rapel. Además, es parte del Parque Nacional Cayambe-Coca, por lo que pertenece a un ecosistema vasto y protegido, aunque debo reconocer que por este ingreso al Parque no hay control.

El camino es bastante sencillo y, en su mayoría, corresponde al camino del carro; entonces no se requiere de mayores destrezas. Empiezas por pastizales verdes de haciendas que crían ganado y ves como paulatinamente la vegetación se va transformando en pajas amarillas del páramo, con una vista permanente a Quito y sus valles, así como a toda la cordillera de los Andes a su alrededor.

Cuando comienzan a aparecer las puntas el paisaje se vuelve mucho más interesante. Te encuentras con un páramo sumamente extenso de pendientes pronunciadas y quebradas y, si tienes suerte (no como yo), con el volcán Cayambe a tu izquierda. Más o menos en el último kilómetro antes de la cumbre, te separas del camino del carro y vas por un camino estrecho entre pajonales, con las rocas a tu derecha. En este punto estás sobre los 4.100 msnm, así que algunos podrían sentir el efecto de la altura.

Cuando llegas a la base de la roca el paseo se vuelve realmente emocionante: puedes ver el barranco del otro lado, tienes que usar tus manos para seguir subiendo las pendientes pronunciadas, ahí es cuando puedes sentir la adrenalina. Además puedes ver una vegetación de páramo muy diversa que se refugia del viento entre la roca, tienes una perspectiva de todas las puntas de roca alineadas y, conjuntamente con los Andes y las ciudades como telón de fondo, te permiten una vista impresionante y única.

Si quieres coronar el pico más alto tienes que estar preparado: debes llevar cuerdas, arnés, casco y los implementos para llegar a la cima y de regreso de manera segura. Una caída es posible, así que es mejor no arriesgarse. Yo tuve la suerte de ir con los Ñañurcos, unos chicos de ciudad que demuestran cada fin de semana que no se necesita ser un superdotado ni deportista élite para disfrutar de la aventura. Ellos iban a ser mis guías hasta la cima, instalarían las cuerdas y me ayudarían con la técnica, pero la nieve, el viento y la roca mojada nos dejaron a un poco más de 20 metros de la cima. Ahí si nada que hacer más que mantener la humildad ante la montaña, cuando no se puede, no se puede…

Mil y un veces volvería a pasar 3 horas bajo lluvia, con mucho frío y sin llegar a la cima con tal de exponerme a nuevas situaciones fascinantes. La verdad, en la montaña, además de enfrentar tus límites físicos tienes que enfrentarte a tu mente… no siempre es fácil, pero aprendes mucho de ti y ganas muchísima confianza en lo que eres capaz.  Eso sí, de regreso a mi casa fue básico una super buena ducha, un tecito caliente ¡y una siesta!

El Cerro Puntas tiene las condiciones perfectas para un entrenamiento de cabeza y resistencia.

Joaquín, 33 años (Ñañurco)

Información general
  • Nivel de dificultad: medio
  • Distancia: 12,8 kms (ida y vuelta)
  • Tiempo estimado: 5 horas (ida y vuelta)
  • Altitud: 3.457 – 4.303 msnm
  • Servicios: ninguno
  • Costo: $ 0
  • Aconsejable para niños? No, al menos que estén entrenados para montañismo
  • Pueden ir perros? Sí
¿Qué llevar?

Si bien es sencillo a nivel técnico, estamos hablando de una montaña, por lo que las condiciones de clima pueden cambiar abruptamente. Básicamente tienes que estar listo para todo, de verdad, ¡me ha pasado! Puede estar helado o hacerte calor, por eso es recomendable vestirse con 3 capas: la primera una ligera pegada al cuerpo, una segunda que te abrigue y una tercera que te proteja del frío, la lluvia y el viento. Un pantalón impermeable te permitirá sentirte más cómodo si llueve. Si está muy frío y ventoso, te recomiendo también llevar un gorro o un buff para las orejas y unos guantes. A esa altura, el sol es muy fuerte, por lo que se debe usar un buen protector solar, una gorra y gafas.

Lleva un refrigerio sustancioso y mucha hidratación ya que vas a hacer bastante ejercicio. Si está seco, es importante que lleves mucha agua para tu perro porque no hay vertientes cerca del camino. No te olvides de llevar de vuelta contigo todo el desecho que generes.

Si quieres divertirte en las rocas (y tienes experiencia), lleva casco, cuerdas, arnés, mosquetón y ATC. Siempre es mejor que vayas en grupo.

¿Cómo llegar?

EN AUTO

Inicio de las instrucciones: redondel Alpachaca, o redondel del aeropuerto Mariscal Sucre sobre la E35, 16,3 kms.

  • Continúas por la E35 hacia el norte  por 8,2 kms. hasta la entrada a Checa
  • Sigues en dirección a El Quinche por la E35 por 900 metros y te desvías a la derecha por una vía lateral de hormigón.
  • Gira a la derecha en la calle Cerro Puntas desde la vía lateral y sigues hasta el fondo (1 cuadra).
  • Tomas a la izquierda, pero no por la vía principal, sino por una bajada con ángulo pronunciado. Ese es el camino secundario que te llevará hasta el inicio de la ruta.
  • Desde allí todo es en cuesta y continúas por aproximadamente 2,5 kms. hasta el aviso de inicio del Parque Nacional Cayambe-Coca.
  • Continúas por la misma vía por otros 2,5 kms. hasta la hacienda San Benjamín.
  • Continúas por 900 metros y pasas la hacienda El Guanto.
  • A 1.3 kms más termina la vía empedrada frente a un potrero en una curva con un desvío a la izquierda en donde tienes un poco de espacio para parquear los autos. Desde la E35, toman 7,2 kms llegar al fin del empedrado, que es hasta donde llegué yo porque el resto de camino es de un tipo de tierra que, si se moja, es sumamente resbalosa.
  • Si decides seguir hasta más arriba (tomando la curva hacia la derecha), puedes estacionar en una casa que está a 1,5 km si sigues por el camino. En ese caso, definitivamente necesitas un 4×4 (me pasó una vez que tuvimos dificultades para salir porque incluso en 4×4 patinaba demasiado, el clima cambió súbitamente y llovió mucho).

Abre el enlace en Google Maps desde tu smartphone para conocer la ruta hasta la salida de la E35 que corresponde: Inicio de la calle que te lleva a la ruta del Cerro Puntas

EN BUS

  • Tomas cualquier línea que te lleve a Checa o el Quinche.
  • Cuando pasas Checa, hacia el norte, pasas una vía lateral de hormigón (a la derecha) y te quedas en la siguiente salida a la derecha, aproximadamente a 1 km de la entrada al pueblo.
  • Allí encuentras una cooperativa de camionetas que puedes contratar para que te lleven al lugar descrito arriba, en las instrucciones en auto.
  • Adviértele al conductor que no te lleve por la vía conocida como el Camino al Cerro Puntas, sino por la vía que te lleva a las haciendas San Benjamín y El Guanto.

Otros recursos:

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