Un road trip hasta el mar, sin pasar por la arena

El viaje es tan importante como el destino…

¿Y si ir a la playa se convierte en más que estar en la arena? Los fines de semana y feriados, la Vía a la Costa se repleta de turistas que aspiran vivir la temporada de playa. Sin embargo, a veces el enfocarte únicamente en el destino te impide ver la cantidad de experiencias diversas que te ofrece el camino entre Guayaquil y Playas.

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La roca junto al faro de Puerto Engabao es el punto perfecto para cerrar tu día entre pescadores, surfistas y bañistas. Foto: Enrique Avilés.

Cuando la ruta al mar era por el río, la salida desde el puerto de Guayaquil estaba llena de aventuras y biodiversidad. Imagino la tranquilidad de la navegación por el Río Guayas, pasando haciendas y campos agrícolas entre manglares y delfines. Luego, encontrarse con las olas en su salida a mar abierto. Qué diferente a lo que es ahora el viaje al mar: kilómetros de asfalto con muchísimos atractivos entre la ciudad y el mar que muchas veces pasan desapercibidos por los viajeros. En este artículo te cuento sobre algunas paradas posibles que son un atractivo por sí solos (mapa al final).

Cerro Blanco

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Cerro Blanco tiene un bosque extenso en una montaña de rocas que albergan aún animales. Foto: CP

Hay un Guayaquil salvaje en los cerros detrás de las ciudadelas de la Vía a la Costa, el cual esconde una biodiversidad extensa y llamativa que probablemente te hará pensar en una selva lejana. Monos aulladores, venados, aves, insectos y reptiles se pasean entre árboles de ceibo, guasmo y más . Esta especie de mundo paralelo, queda a menos de 7 kilómetros de la Av. Perimetral. Conoce todos los detalles para que lo puedas recorrer en el artículo «Naturaleza y ciencia en Cerro Blanco».

Hacienda El Castillo

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Descansando en la casa principal de la Hacienda El Castillo para una experiencia de agroturismo vinculado al cacao. Foto: CP

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¿Alguna vez te detuviste a pensar cuál es el lugar de origen de tus alimentos preferidos? Yo no lo había hecho, pero al insertarme en el entorno donde se cultiva el cacao para la producción de chocolate, me di cuenta que hay una historia que me estaba perdiendo cada vez que saboreaba uno de los manjares preferidos del mundo. Con solo cruzar el portón de esta la Hacienda El Castillo cerca de Cerecita te encuentras con una experiencia de agroturismo, biodiversidad vinculada a los cultivos y los desafíos de emprendimiento en cada paso de transformación de una planta hasta el exquisito chocolate.  Además, puedes descansar un rato del calor costeño en un oasis de tranquilidad en la casa de hacienda, mientras saboreas aquellas delicias de la cocina nacional.  Conoce más en el próximo artículo «Agroturismo en Guayaquil, del cacao al chocolate».

Playas (General Villamil)

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Risotto de mariscos y ostras gratinadas en el restaurante Juan Ostras. Foto: Enrique Avilés

Es una ciudad con la playa más cercana a Guayaquil y, por lo tanto, es un excelente centro logístico y de servicios por si quieres dormir, comer, acudir a alguna mecánica para tu carro, utilizar un cajero automático o lo que necesites. Para mí, una de las mejores cosas de estar junto al mar son los mariscos, por lo que no me podía perder el reconocido restaurante  Juan Ostras ($). Llegaste al mar y tal vez no te diste ni cuenta; te reciben agitadas calles, llenas de comercios y desvíos que te conducen a otros destinos. Si decides quedarte por ahí, tendrás 14 kilómetros de playa hasta Data de Posorja que forman parte del Área Nacional de Recreación Playas Villamil. Pero antes de quedarte inmóvil sobre la arena con la cautivante vista al mar, te invito a continuar con las paradas de este road trip que no te defraudarán.

Cerro El Muerto

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Una serie de picos de roca se intercalan con la vegetación y símbolos religiosos de un santuario por el que transita libremente la fauna local como iguanas y aves. Foto: CP

¿Te sedujo nuestra portada? ¡A todos!, porque se trata de un paisaje único e impactante: picos de roca que emergen de un bosque seco de algarrobos, muyuyos, aromos y más. Su peculiar nombre se debe a la impresión que les daba desde alta mar a los navegantes, como si fuera el perfil de una persona acostada con las manos en el pecho. Actualmente en él tienes el Santuario de la Virgen de La Roca y es posible que el respeto como lugar de recogimiento haya contribuido a la conservación de este entorno, que parece un jardín entre entre rocas. El desvío desde la carretera es de solo 1,4 kilómetros, y también puedes visitarlo desde El Morro en boogie ($20) o bicicleta ($7). Localmente, se promociona el acampar allí, pero considera la seguridad al hacer ya que es un lugar fácilmente accesible y sin ningún control de acceso. Puedes subir al pico más alto para conquistar este vasto paisaje, mi sospecha (porque el calor y el cansancio me ganaron) es que no te vas a arrepentir, sobre todo en invierno cuando el verdor de las plantas contrasta con el amarillo del suelo y el gris de la roca. Un poco más de información aquí.

Puerto el Morro

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Un puerto activo entre turismo, pesca en alta mar y recolectores de conchas y cangrejos. Las embarcaciones navegan por el Río Guayas entre manglar y el agua sal del océano. Foto: CP

Los manglares tienen un impacto socio-económico y ambiental muy positivo que puedes vivirlo en Puerto El Morro. Una población de pescadores de alta mar y de concheros ponen en evidencia un estilo de vida conectado a la naturaleza. Si quieres navegar por el Río Guayas, este es uno de los pocos puntos que aún te lo permiten tanto por su accesibilidad como por el hecho de que existe ese servicio turístico ($5). Lo fascinante es que lo haces entre ecosistemas conservados en donde aún puedes apreciar el manglar y encontrarte con delfines nariz de botella y fragatas en una ruta que te tomará entre 1,5 y 2 horas. Es también un lugar idea para experimentar el manglar ya que se trata del Refugio de Vida Silvestre Manglares El Morro. Tendré que regresar para el encuentro con los delfines, a acercarme a la Isla Puná y a probar la lisa asada que, según cuentan, es un plato imperdible.

Puerto Engabao

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Al mar al atardecer por un poco de surf y paisaje de mar, entre rocas, olas y pesacadores. Foto: Enrique Avilés

Surfear en Engabao es una experiencia surreal, ya que no sólo tienes una gran ola en una punta hermosa con grandes puestas de sol, sino la vida de los pescadores que saltan las olas en sus lanchas en una especie de ecosistema de deportistas, bañistas y pescadores.

Enrique Aviles, 38 años

Es un lugar cautivante, lejos de las playas escenificadas para el turista, Puerto Engabao encarna una belleza con un baño de realidad. La punta de roca rugosa que se proyecta al mar, el blanco de las olas que golpea contra ella, o el blanco y celeste de los botes de pesca artesanal que ocupan toda la playa te muestran colores y texturas que seducen a la vista. Las características de la punta de roca junto al faro la vuelven un espacio de encuentro, como entrada y salida del mar, con asientos naturales para la contemplación, con irregularidades que se vuelven el área de juegos de los niños locales.

 

Termino este road trip con una sensación de asombro inesperada por lo que te puedes encontrar cuando abres los ojos y decides vivir el camino, no solo el destino final. La salida al mar vivida de esta manera puede estar tan llena de aventuras como las de los marineros que navegaban desde el Puerto de Guayaquil en dirección al Océano Pacífico.

Información general

  • Nivel de dificultad: bajo
  • Tiempo: 2 a 3 días
  • Costo: acceso – únicamente para Cerro Blanco, la Hacienda El Castillo y el tour de los delfines. Para lo demás, $50 es un valor referencial que te permite flexibilidad de actividades.
  • Altitud: 0-25 msnm
  • ¿Aconsejable para niños? Sí
  • ¿Se permiten perros? Es una gran alternativa para llevar a tu perro de viaje contigo ya que podrás hacer recorridos con tu mascota como Cerro El Muerto, Puerto Engabao y Playas.

¿Cómo llegar?

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Para ver la ruta en Google Maps, dale click a la foto. Desde el intercambiador de la Vía Perimetral, toma la vía a la Costa hacia el oeste por 60 kilómetros hasta Progreso. A 7 km. tendrás Cerro Blanco. En el retorno 11, después de Cerecita, giras para la Hacienda El Castillo. Desde Progreso sigues 27 km hasta Playas. Puerto El Morro está a 11 km hacia el este y Puerto Engabao está a 17 km hacia el oeste. Cerro El Muerto queda  a 5 km de Playas, antes de El Morro.

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4 comentarios en “Un road trip hasta el mar, sin pasar por la arena

    1. Hola Nelson. Existe una ciclovía junto a la Vía a La Costa hasta Progreso, pero debes tomar precauciones porque algunas partes requerían mantenimiento y debían hacerlo hasta mediados de 2019. Todo el recorrido lo puedes ver levantado punto a punto en Google Maps dando click al mapa del artículo, preparado para su facilidad.

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