Sebastián Carrasco, rompiendo barreras

Hagámoslo… ¡de una!

Esa motivación y entusiasmo es la respuesta que he escuchado de Sebastián a todo nuevo reto desde que lo conozco, conservando siempre la humildad y la paciencia.

Sebas Carrasco 2

Durante muchos años fue guía de naturaleza y aventura en países como Ecuador, Argentina, Perú, Bolivia, pero un accidente durante una escalada lo dejó parapléjico, solo dos semanas después del nacimiento de su segunda hija. Desde entonces, tuvo que adecuar muchísimos aspectos de su vida: destinar mucho tiempo a terapias para recuperar el máximo de movilidad posible, aprender a hacer los quehaceres diarios exclusivamente con la ayuda de sus brazos, cambiar la configuración de su casa, dejar su trabajo como guía y mucho más.  Si bien ahora tiene una discapacidad (sí… TIENE, no ES discapacitado, ni mucho menos minusválido, como Sebastián me aclara) y se mueve principalmente en silla de ruedas, su actitud ante la vida sigue siendo la misma de siempre: mirando hacia adelante, planificando la siguiente meta con entusiasmo y riendo de los tropiezos inevitables con los que uno se encuentra en el camino.

La naturaleza, el deporte y la aventura siguen siendo sus pasiones y un accidente no es razón para renunciar a ellas. Por eso, recientemente empezó a participar en competencias atléticas en handcycle y está próximo a viajar a la maratón de Miami. Incluso ha explorado nuevos deportes como el buceo. Para seguir haciendo lo que le gusta, entre él y sus amigos han encontrado la manera de desarrollar los implementos necesarios, como un triciclo para ciclismo de montaña y un bote especial para rafting.

Sin embargo, el acercarse a la naturaleza presenta hoy en día algunas barreras de accesibilidad. Por eso, y consciente de las limitaciones a la independencia de algunas personas con discapacidad, ha encontrado una nueva vocación como especialista en infraestructura accesible.

Para esta entrevista fui con Sebastián a probar qué tan fácil era recorrer el sector del Cotopaxi, culminando exitosamente la vuelta a la laguna de Limpiopungo (artículo Limpiopungo inclusivo) y con senderos a medias en El Boliche por toparnos con muchas barreras físicas.

¿Por qué te gusta salir a la naturaleza?

La naturaleza es tiempo para conocerse uno y conocer gente. Creo que más que nada a mí me llena full el poder salir y conocer lugares nuevos.  Es como un complemento de relax, de no estar en el ajetreo del tráfico, de la locura de la ciudad, poder disfrutar de los amaneceres, de los paisajes… creo que todo lo que uno puede ver y sentir acá (en la naturaleza) es a lo bestia. El Cotopaxi, donde he venido tantas veces desde guambra, sigue siendo ese espacio tan relajado, tan tranquilo… En la ciudad es difícil vivir eso, tal vez puedes encontrarlo en parques como el Metropolitano que es de lo más “salvajes” cuando estás dentro de Quito, pero ya cuando estás acá viendo las nubes pasar, sintiendo el viento, es un complemento que te llena por dentro.

¿Cambió de alguna manera tu manera de percibir o relacionarte con la naturaleza, antes como guía de montaña y ahora después de tu accidente?

Sí, ¡un montón! Cuando estás en el ritmo de guía en el que visitas un lugar una y otra vez, como que se vuelve una rutina. Como guía quieres algo no sé si más extremo, o nuevo, o diferente. Ahora el chance de venir a este sendero es a lo bestia, es casi como coronar el Cotopaxi que antes se volvía algo super top lograr una cumbre. Ahora, tres años después de la última vez que estuve aquí, venir en carro y poder llegar a estos lugares es algo super bacán, así sea de una manera diferente, pero poder igual encontrar espacios en donde yo puedo venir. Hay otros que, por su topografía, son medio difíciles de llegar. Si bien hay lugares para ir, actualmente no se los puede recorrer porque no se ha diseñado o pensado para llegar con silla de ruedas. Limpiopungo se presta para personas con discapacidad con solo algunas modificaciones que no son ni costosas.

¿Como guía de montaña pudiste ver un cambio de cómo la gente llega a un paseo y cómo se regresa a su casa?

Yo creo que sí. Es medio chistoso porque a pesar de que se acaba el viaje y están super cansados, como que están contentos; sacados el aire pero con felicidad. A veces también te pega duro, pero te enseña un montón de uno mismo, de tus compañeros, tus panas.

¿Qué mensaje le darías a la gente para invitarlos a recorrer la naturaleza local y cambiar de aire?

No detenerse por el miedo de explorar y salir, hay que apostar y aventurarse. Es complejo en especial para gente con discapacidad (más aún si no tienes un carro), pero hay que buscar maneras, aunque sea dentro de Quito en los parques o lugares cercanos. Salir te distrae tanto la mente y es tan necesario… El riesgo no es nada, pueden pasar cosas como las pequeñas caídas o ciertas incomodidades, pero no es parte esencial de salir a la naturaleza y es mil veces mejor que quedarse en casa sin hacer mucho. Es super cómodo no salir de lo que ya conoces y donde uno se mueve comúnmente. Yo creo que sí hay un montón de gente en la ciudad que no se arriesgan a salir a nada.

¿Tienes algún lugar natural preferido para escaparte con la familia?

¡Parques! Hay algunos súper como el Itchimbía que es bien bacán porque me permite ser libre e independiente que, aunque tiene algunas secciones duras por las pendientes, todas son bastante accesibles. El de la Armenia es bien bonito con un bosque antiguo y grande, o La Carolina. También hay montañas como el Ilaló que me encanta y hay tramos a los que sí puedo salir. Limpiopungo para mí es una salida asegurada que va a ser chévere y regresas contento por todo lo que viste y el paisaje es bacán. El Antisana está tan cerca y el camino es asfaltado, lo único malo es que el clima no es tan bueno como en el Cotopaxi. Otro lugar con paisaje increíble es Papallacta, especialmente en el páramo de La Virgen. Para salir con mis hijas, el parque de la urbanización me queda bien porque puedo salir solo desde la casa, sin coger el carro; voy en la silla sin ayuda en todo el trayecto. Se me han reducido las opciones de lugares a visitar.

 

Además del agradecimiento que sentí por el apoyo de Sebastián a Escape Natura, regresé de esta experiencia recargada por toda la energía transmitida por su actitud positiva y buen ánimo en todo momento, a pesar de una caída y otras incomodidades. Aprendí también que si se tienen en mente principios básicos de diseño inclusivo, se puede permitir la accesibilidad a la naturaleza a todas las personas.

Enlaces relacionados:

Facebook de Zuko (Sebas) Carrasco

Instagram de Sebas Carrasco

¡QUEREMOS SABER DE TI! DÉJANOS TUS COMENTARIOS ABAJO O EN LAS REDES SOCIALES CON #EscapeNatura.

2 comentarios en “Sebastián Carrasco, rompiendo barreras

  1. La actitud de Sebastian es un ejemplo de lucha y sensibilidad y una actitud super positiva frente a la vida. Es un HEROE!!!!

Responder a Victoria Carrasco Cancelar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.